Terrier australiano (Australian Silky Terrier)

Terrier australiano (Australian Silky Terrier)

Silkyterrier125.jpg

Australian Silky Terrier
Nombres alternativos
Silky
Aussie
País de origen
Bandera de AustraliaAustralia
Clasificación y estándar de la raza

El Terrier australiano o Australian Silky Terrier es un perro terrier originario de Australia.

Aspecto y tamaño

Su aspecto es muy parecido a de un Yorkshire Terrier, Su manto de pelo es de color azulado y leonado de textura suave, liso y largo. Requiere cepillado y mantenimiento constante. Un terrier debe medir aproximadamente de 23 a 25 cm a la cruz y debe pesar entre 3.6 y 8 kilos, aunque las medidas pueden variar entre las diferentes federaciones.

Funciones y personalidad

Fue usado como perro ratonero aunque actualmente su principal función es la de ser perro de compañía, ya que se adapta sin ningún problema a la vida en casas o apartamentos. Se lleva muy bien con las personas que lo respetan y cuidan. Puede causar problemas con otros perros porque a pesar de su diminuta talla suelen tener genio vivo. No es apropiado para vivir con otras mascotas más pequeñas. Agradece que se le lleve a pasear. Viven un promedio de 15 años.

El American pit bull terrier (Pit bull)

El American pit bull terrier (Pit bull)

Estado de conservación
Preocupación menor (LC)
Preocupación menor (UICN)
Clasificación científica
Superreino: Eukaryota
Reino: Animalia
Subreino: Eumetazoa
Superfilo: Deuterostomia
Filo: Chordata
Subfilo: Vertebrata
Infrafilo: Gnathostomata
Superclase: Tetrapoda
Clase: Mammalia
Subclase: Theria
Infraclase: Placentalia
Orden: Carnivora
Suborden: Caniformia
Familia: Canidae
Género: Canis
Especie: Canis lupus
Subespecie: Canis lupus familiaris
Nombre trinomial
Canis lupus familiaris
Linnaeus 1758
Sinonimia
  • Canis familiaris Linnaeus 1758
  • Canis familiarus domesticus Linnaeus 1758

El American pit bull terrier (APBT) es una raza de perros ocasionalmente confundida con el American Staffordshire Terrier, con la cual comparte orígenes, pero difiere en cuanto a estándar y criterios de selección. No debe ser confundido tampoco con el stafordshire bull terrier (raza de compañía y de menor talla) ni con el bull terrier inglés. A diferencia de los perros antes mencionados, el American pit bull terrier no es reconocido por la FCI, estando sus registros a cargo de la UKC y ADBA principalmente, cada cual con su propio estándar de la raza.

En los tiempos en que las razas de perros de foso estaban en su apogeo, la definición de pit bull se refería a casi cualquier tipo de perro que se usaba para el deporte conocido como “Bull-baiting” el cual consistía en hacer pelear a uno o dos perros contra un toro, así como también el ratting, que consistía en echar a un perro a un pozo con ratas y ver cuál mataba más en menos tiempo.

Después en el condado de Stamford (Lincolnshire) se les comenzó a emplear para debilitar a las reses de sacrificio con la idea de que esto mejoraba el sabor de la carne y así cambió la definición de los terriers tipo bull, de grupo funcional a grupo racial y se consolidaron las razas de Staffordshire Terrier, Bull Terrier y Staffordshire Bull Terrier que hay actualmente. El pit bull perdió su clasificación y sólo en los años recientes se le comienza a registrar de nueva cuenta como perro de grupo funcional, en donde no importa su forma, si no únicamente su capacidad para desempeñar un trabajo.

Los pit bull en la actualidad se desempeñan en la detección de narcóticos, en los servicios de seguridad y como mascotas.

Historia

Durante el siglo 19, Inglaterra, Irlanda y Escocia comenzaron a experimentar con los cruces entre bulldogs y terriers, en busca de un perro que combinara la bravura de los terrier con la fuerza y el atletismo del bulldog. A finales del siglo 19 al siglo 20, dos clubes se formaron con el propósito específico registrar los ejemplares de esta nueva raza APBT (American Pit Bull Terrirer): el United Kennel Club y la American Dog Breeders Association con los pitbulls.

Peligrosidad

Merritt Clifton, editor de la publicación estadounidense Animal People News,1 ha confeccionado, a partir de noticias de la prensa, un registros de muertes y mordeduras graves por ataques de perros en Inglaterra y Canadá desde septiembre de 1982 hasta el 22 de diciembre del 2009. Se contabilizaron los ataques “por perros de raza o linaje determinados por las autoridades de control de animales u otros de acreditada experiencia y que se mantenían como mascotas.” Clifton admite que el registro “no es de ningún modo una lista completa de ataques mortales o graves de perros”, ya que excluye a “perros de raza incierta, ataques por perros policía, perros guardianes y perros entrenados específicamente para pelear”. En el estudio constaron 345 personas muertas por perros en dicho periodo de 27 años, de los cuales los “pit bull terriers” y sus cruces con otras razas fueron responsables de la muerte de 159, esto es, de cerca del 46% de las muertes.

La peligrosidad de éste tipo de razas va siempre determinada por el carácter de su dueño así como la actividad que se le pueda dar al animal dado su carácter enérgico y muy activo. El motivo por el cual los ataques de estos perros acaban en tragedia, es por su gran fuerza y potencia mandibular y no porque la raza tienda a la agresividad. Un perro pitbull, sin estar adiestrado, puede convivir en un entorno familiar con bebes o niños pequeños sin representar problema, por no ser agresivo por naturaleza.

Legislación

En muchos países hay legislación especial para razas de perros peligrosas. Por ejemplo, algunos gobiernos, como el de Australia, han prohibido la importación de razas específicas, incluyendo la de pit bull, y requieren la castración de todos los perros existentes de esas razas en un intento para eliminar lentamente la población. En Malta es ilegal tener a un pitbull terrier, y si esos perros son introducidos en Malta, la persona responsable es juzgada y los perros atrapados y matados. En España y Chile deben usar bozal y correa al pasear; si no cumple con estos requerimientos el dueño es multado. En Venezuela, a partir del 2015, cada ejemplar deberá ser registrado ante las autoridades municipales. No obstante dichos animales deberán permanecer permanentemente en condiciones de cautividad. En Bogotá (Colombia) están en la lista de “perros peligrosos”, junto con otras razas como Tosa Inu y el Fila Brasilero. Este decreto obliga a registrarlos en una alcaldía local, comprar un seguro y únicamente pasearlos con bozal y atados. Su crianza comercial está prohibida.