American wirehair

American wirehair El gato americano de pelo áspero

El gato americano de pelo áspero o American wirehair es una raza de gato doméstico que se originó al norte del estado de Nueva York (Estados Unidos). Hasta 2003, aunque la raza era bien conocida, era la menos común de las 41 razas reconocidas por la Cat Fanciers’ Association (CFA), con tan sólo 22 especímenes registrados, a comparación de los 39 que había en 2002.

Historia

El primer gato wirehair apareció a partir de una mutación no intencional dentro de una camada de seis gatitos nacidos de dos gatos de granja. Este único macho rojiblanco tenía el pelo extrañamente áspero. El dueño de los gatos contactó a una criadora local de gatos de raza rex, la señora Joan O’Shea, para que examinara al recién nacido. Ella compró al gatito por $50, junto con una gatita con pelaje normal de la misma camada, para comenzar un programa de cría. El macho de pelaje áspero fue llamado Adam y la hembra, Tip-Toe.

EL cruzamiento entre ellos produjo gatitos con el pelo áspero, muchos de los cuales fueron vendidos a otros criadores interesados. Al crecer la población, se exportaron ejemplares a Canadá y Alemania. La cría prosperó, y en 1978, fueron aceptados en competencias oficiales.

Características

Genéticas

El pelaje áspero es genéticamente dominante sobre un pelaje normal, a diferencia del gen que produce el pelaje de las razas rex. El pelo es denso y áspero, y hasta sus bigotes son en ocasiones rizados. Muchos encuentran el pelaje agradable al tacto. Es poco común en el sentido de que este pelaje no ha aparecido entre otros gatos (la mayoría de las mutaciones ocurren en muchos lugares diferentes), y todos los wirehairs son descendientes de Adam. Aparte del pelaje áspero, se caracterizan por ser fuertes y musculosos, de constitución similar a los American shorthairs. El color de su pelaje puede variar.

Se dice que son gatos con capacidad de adaptarse y resistentes a enfermedades.

Temperamento

Han sido descritos como gatos inteligentes, afectuosos, tranquilos, reservados, leales, juguetones y curiosos.

Alergias cutáneas

Sintomatología o semiología

  • Cutáneos: eczema de contacto, urticaria y edema angioneural
  • Pulmonares: asma, neumopatía intersticial, neumopatía en eosinófilos
  • Oculares: conjuntivitis, queratitis
  • Otorrinolaringológicos : rinitis, sinusitis, epistaxis, anosmia
  • Digestivos: vómitos, diarreas, dolor abdominal
  • Hematológicos: anemia, trombopenia, leucopenia, eosinofilia

Las características clínicas generales de las reacciones alérgicas son:

  • Anafilaxis (Shock anafiláctico): Es un síndrome caracterizado por una migración masiva desde los vasos sanguíneos de líquidos a los tejidos provocando inflamación en distintos órganos del cuerpo humano y taquicardia e hipotensión; si no se trata como una urgencia vital, provoca la muerte por colapso cardíaco. Según el modo de presentación, existen dos tipos:
    • Inmediata: Se produce normalmente cuando el alérgeno entra en el torrente sanguíneo rápidamente. Las causas son principalmente por medicamentos y picaduras de insectos.
    • Retardada: Cuando un alérgeno entra en contacto con el ser humano por vía digestiva, contacto o inhalada. Las causas son alimentos, medicamentos por vía oral, latex por contacto cutáneo, etc.

Hay que tener en cuenta que no todas las anafilaxis son alérgicas. A las anafilaxis no alérgicas se denominan reacciones anafilactoides y se cree según varios estudios de laboratorio que están provocadas por la IgG.

  • Rinitis alérgica: Afecta a la mucosa nasal y es causada por pólenes de árboles, gramíneas, etc.
  • Trastornos gastrointestinales: Naúseas, vómitos y diarrea.
  • Rash cutáneo: Erupción cutánea derivada de una alergia a una sustancia.
  • Asma extrínseca: Es una enfermedad inflamatoria muy compleja que afecta a los bronquios y bronquiolos donde una sustancia que resulta normalmente inerte para el ser humano actúa como un disparador del proceso de inflamación de los tejidos orgánicos de la mucosa bronquial mediados por la IgE. Constituye más del 50% de los casos de asma. Se caracteriza por su predominio nocturno junto a una hiperreactividad de las vías respiratorias bajas frente a la exposición a antígenos comunes inhalados del medio ambiente.
Cuando más temprana sea la detección de esta alteración pulmonar, mayores serán las posibilidades de revertirlo mediante el empleo de fármacos. La principal medida de prevención primaria consiste en identificar y evitar el contacto con el/los alérgeno/s y luego recurrir a la farmacoterapia.

Para diagnosticar una enfermedad alérgica se debe establecer una correlación entre la sintomatología observada, un alérgeno desencadenante y la participación del sistema inmune, esto se inicia con una historia clínica del paciente, considerando los antecedentes familiares, y un examen físico. En muchos casos se debe recurrir a una serie de pruebas complementarias que permiten poner en evidencia la presencia del alérgeno sospechoso.